Convertir el suministro energético en un Derecho Social básico para combatir la “Pobreza Energética”

Propuesta socialista: Impedir a las empresas suministradoras de electricidad, gas o agua que puedan interrumpir el servicio por impago a quienes se encuentren en una situación de vulnerabilidad hasta que se tramiten las posibles ayudas sociales existentes en nuestro sistema de prestaciones sociales. Incluir el gasto energético entre las Ayudas de Emergencia Social y priorizar la rehabilitación energética en los hogares más vulnerables.

¿Por qué?: Porque la “pobreza energética” -aquellos hogares que son incapaces o se ven obligados a destinar una parte excesiva de sus ingresos al pago de la factura energética de sus viviendas- es una de las consecuencias de la grave crisis política y social que padecemos. Porque 7 millones de españoles y más del 4% de la población vasca sufren estas dificultades. Porque esta situación dramática se puede arreglar si consideramos legalmente el suministro de la energía como un derecho social básico.

Resultado: Que las y los consumidores más vulnerables paguen una tarifa social en función de sus ingresos y no del mercado. Que no sufran cortes de suministro, especialmente durante el invierno. Contribuir a implantar una estrategia para la erradicación de la pobreza energética en Bilbao.